Guíate por fotos iniciales y tu inventario. Desenrosca cabezales, retira teflón residual con cuidado y reinstala el aireador original con su junta correcta. Limpia huellas, seca superficies y prueba que no haya goteos. Revisa que los soportes adhesivos hayan salido sin residuos y, si quedaron, elimina restos con alcohol isopropílico. Haz una última foto del conjunto. Este procedimiento ordenado evita discusiones, deja todo funcional y demuestra tu compromiso con la vivienda.
Prepara una cajita con llave ajustable pequeña, rollo de PTFE, juego de juntas, paños suaves, alcohol isopropílico, guantes finos y bolsas con cierre. Añade etiquetas para identificar cada pieza original y su ubicación. Incluye un pequeño embudo para purgar líneas y un cepillo de dientes viejo para cal. Tenerlo listo acelera instalaciones, reduce errores y facilita reversiones express antes de entregar llaves, conservando tu tranquilidad y la confianza del propietario en tu criterio.